10 raza de perros pelo corto y su cuidado de piel

10 raza de perros pelo corto y su cuidado de piel

Test de piel

Descubre el tipo de piel de tu perro y recibe su rutina personalizada gratis

Empezar test de piel

Muchos dueños asumen que una raza de perros pelo corto da menos trabajo y, en parte, es verdad en el cepillado. Las guías especializadas repiten que suele bastar con cepillados suaves 1 o 2 veces por semana para retirar pelo suelto, y describen estos mantos como finos, lisos, densos o pegados al cuerpo, como explica esta guía sobre perros de pelo corto. El problema es otro. Ese mismo pelo corto deja más expuesta la piel a irritaciones, sequedad y agresiones externas.

Ahí está el secreto del pelo corto. No siempre exige más peluquería, pero muchas veces sí exige más criterio dermatológico. En consulta, lo que más confunde a los dueños no es la muda, sino el picor, el enrojecimiento del vientre, las grietas en almohadillas, el hocico seco y los pliegues húmedos que acaban oliendo mal.

En España, además, hablamos de un grupo muy relevante por volumen y popularidad. FEDIAF sitúa a España entre los mayores mercados caninos de Europa, y dentro de ese contexto razas de pelo corto como Beagle, Bóxer, Dóberman, Dálmata, Bulldog Francés, Chihuahua o Pinscher miniatura mantienen una demanda sostenida de cuidado cutáneo, algo que se entiende bien en el enfoque de Artero sobre perros de pelo corto.

La idea práctica es sencilla. Menos pelo no significa menos cuidado. Significa que la piel queda más a la vista y los errores de rutina se notan antes.

1. Labrador Retriever

En consulta, el labrador está entre los perros de pelo corto que más a menudo presentan problemas de piel por una razón muy simple: hace mucha vida real. Corre, nada, pisa césped mojado, asfalto caliente, arena y charcos. Su manto corto protege menos de lo que muchos dueños creen, y por eso los fallos de rutina se notan pronto en almohadillas, espacios interdigitales y brillo cutáneo.

Un perro de raza Labrador Retriever de color amarillo con pelaje corto sobre un fondo blanco brillante

El error habitual es tratar la muda como si fuera solo un problema de pelo suelto. En esta raza, muchas veces coincide con piel deshidratada, baño excesivo o restos de humedad que se quedan entre los dedos. El dueño ve pelos en casa, pero el problema de fondo puede ser una barrera cutánea alterada.

Lo que da mejor resultado en su rutina

En el labrador, menos agresión suele dar mejores resultados que más limpieza. Un champú dermatológico suave en épocas de muda ayuda a retirar pelo muerto sin arrastrar lípidos de la piel. Si se baña con demasiada frecuencia o con fórmulas detergentes, aparecen tirantez, rascado y un pelaje mate que muchos confunden con “muda normal”.

También conviene revisar patas e interdigitales después de paseos largos, baño en agua o salidas por terreno húmedo. Esa revisión de dos minutos previene maceración, mal olor e irritación persistente. Si el perro nada con frecuencia, merece la pena añadir un producto reparador en almohadillas y zonas resecas. Ahí una rutina dermocosmética bien elegida, como la que se explica en esta guía experta de cuidado del pelo corto en perros, resulta más útil que improvisar productos según el día.

  • Durante la muda usa un champú para piel sensible y aclara a fondo.
  • Después del paseo largo aplica una crema o mousse en almohadillas si notas aspereza, grietas finas o pérdida de elasticidad.
  • Entre dedos seca bien la humedad acumulada, sobre todo tras nadar o caminar sobre césped mojado.
  • En el baño añade un acondicionador que ayude a reforzar la barrera cutánea.

Regla práctica: si el labrador suelta más pelo y además se rasca, revisa la piel. Con frecuencia no es solo muda, es irritación cutánea mal interpretada.

En esta raza, la clave no está en hacer más cosas, sino en hacer las correctas y mantenerlas. Un labrador con piel sana tolera muy bien una rutina simple, pero necesita productos suaves, secado cuidadoso y atención constante a patas y zonas húmedas.

2. Boxer

El bóxer tiene una de esas pieles que parecen resistentes hasta que dejan de serlo. El manto corto y liso da sensación de facilidad, pero su exposición cutánea es alta, especialmente en hocico, vientre y zonas con menos cobertura.

No me gusta recomendar rutinas complicadas para esta raza. Lo que mejor funciona es una prevención breve, constante y muy suave. Cuando el dueño improvisa con productos perfumados o limpiadores fuertes, la piel del bóxer suele protestar rápido.

Puntos críticos del bóxer

Los pliegues faciales merecen atención diaria si acumulan humedad o restos. No hace falta empapar ni frotar. Hace falta limpiar con delicadeza y secar bien.

El sol también importa más de lo que muchos creen en perros de pelo tan pegado al cuerpo. Las zonas claras, finas o poco pobladas se irritan antes, sobre todo en paseos largos, terrazas o excursiones.

  • Pliegues faciales limpia y seca cada día si ves humedad retenida.
  • Hocico y vientre protege antes de una exposición solar clara y repetida.
  • Después del baño aplica un acondicionador calmante si la piel queda reactiva.
  • Fórmulas de uso frecuente prioriza composiciones suaves para reducir el riesgo de reacción.

En un bóxer, la piel agradece más una rutina corta y constante que un “tratamiento intensivo” hecho una vez al mes.

Cuando aparece enrojecimiento alrededor del hocico, el error frecuente es insistir con más limpieza. Si irrita, hay que limpiar mejor, no más fuerte.

3. Bulldog Francés

En dermatología veterinaria, pocas razas llegan a consulta con tanta frecuencia por irritación de pliegues como el bulldog francés. Su pelo corto facilita la inspección, pero no simplifica el cuidado. La piel de esta raza combina pliegues profundos, roce constante y retención de humedad. Esa suma favorece dermatitis en la cara, labios, zona periocular y base de la cola.

Aquí conviene ser preciso. Limpiar por limpiar no resuelve el problema si después queda humedad atrapada. Y limpiar demasiado también irrita. El objetivo es retirar restos de lágrima, saliva, comida y suciedad sin dañar una barrera cutánea que ya tiende a inflamarse con facilidad.

Zonas que más trabajo dan en el bulldog francés

Los pliegues faciales requieren revisión diaria, sobre todo en épocas de calor o en perros con lagrimeo frecuente. Si al separar el pliegue notas enrojecimiento, olor, piel húmeda o una secreción marrón, ya no estás ante un simple problema cosmético. Estás viendo una piel que empieza a macerarse.

Las orejas también merecen una rutina sensata, pero sin exceso. Un error común es usar limpiadores con demasiada frecuencia o manipular el canal auditivo cuando solo había algo de cerumen normal. En esta raza funciona mejor una pauta individualizada, según antecedentes de otitis, tipo de cerumen y sensibilidad cutánea.

  • Pliegues de la cara limpia con un producto suave y seca con gasa o tejido limpio, sin dejar humedad residual.
  • Contorno del hocico y labios retira restos de comida después de comer si tienden a acumularse.
  • Después del baño revisa cada pliegue por separado. La humedad retenida en esta raza causa problemas en pocas horas.
  • Orejas usa un limpiador solo con la frecuencia que indique tu veterinario si el perro tiene tendencia a otitis o exceso de cerumen.
  • Señales de alerta mal olor, enrojecimiento intenso, picor, dolor o secreción requieren revisión veterinaria.

En casa recomiendo rutinas cortas, constantes y medibles. Si un producto deja la piel más roja, si el pliegue huele peor al final del día o si el perro se rasca más, esa rutina no está funcionando aunque “limpie mucho”. Para reducir errores, merece la pena seguir una guía de cuidado para perros con arrugas y prevención de problemas, porque en el bulldog francés la diferencia entre mantenimiento y dermatitis suele estar en dos detalles. La frecuencia correcta y un secado minucioso.

Desde un enfoque dermocosmético, lo útil es elegir fórmulas suaves, sin perfumes intensos y adaptadas a zonas delicadas. Ahí es donde propuestas prácticas como las de Masco Beauty encajan mejor. No por marketing, sino porque una buena rutina en esta raza debe calmar, limpiar y respetar la barrera cutánea al mismo tiempo.

4. Beagle

El beagle es un perro de pelo corto muy agradecido cuando la rutina es simple y constante. Suele tolerar bien el día a día, pero su combinación de actividad, orejas caídas y vida muy “de suelo” lo pone en contacto directo con humedad, polvo, polen y rozaduras.

Aquí no suelo empezar por el lomo. Empiezo por orejas y patas. Son las dos zonas que más problemas prácticos dan en esta raza.

Dónde se estropea antes su confort

Las orejas crean un ambiente cerrado. Si el perro nada, se baña o pasa tiempo entre vegetación húmeda, conviene secarlas bien y vigilar cualquier cambio de olor o sacudidas de cabeza.

Las almohadillas también sufren bastante. Un beagle urbano puede alternar césped, baldosa caliente, tierra y asfalto en el mismo paseo. Cuando aparecen grietas pequeñas, el perro sigue caminando, pero ya no va cómodo.

  • Orejas tras baño o agua seca el interior accesible sin profundizar ni irritar.
  • Almohadillas revisa después de excursiones y aplica cuidado reparador si están ásperas.
  • Baños regulares usa un champú suave que retire alérgenos sin castigar la barrera cutánea.
  • Patas e interdigitales limpia residuos tras salidas por campo o parque.

Muchos beagles empiezan a rascarse más en ciertas épocas sin tener una lesión espectacular. Ahí, limpiar patas y reducir la carga de irritantes externos suele ayudar más que bañar al perro entero con demasiada frecuencia.

5. Dálmata

El dálmata obliga a mirar la piel con atención. Su manto corto y sus zonas claras hacen más visibles tanto la irritación como las manchas y cambios de tono. Eso no significa dramatizar cada marca, pero sí cuidar con precisión.

Un perro dálmata blanco con manchas negras sentado sobre un fondo gris claro en estudio profesional.

En esta raza suelo insistir en dos cosas. Protección de zonas expuestas y limpieza delicada de áreas donde la pigmentación o el lagrimal hacen visibles los problemas antes que en otros perros.

Dónde gana mucho una buena dermocosmética

Las manchas en la zona del lagrimal empeoran cuando se deja humedad constante sobre la piel. Una limpieza diaria suave suele funcionar mejor que esperar a que la tinción ya esté asentada y frotar de más.

El sol también es un tema real en hocico, orejas y otras áreas con piel rosada o menos pelo. En perros de color claro, esa prevención tiene sentido práctico en verano y en paseos prolongados.

  • Lagrimal limpia cada día sin irritar el contorno ocular.
  • Baño evita fórmulas agresivas o muy perfumadas si la piel ya muestra sensibilidad.
  • Zonas rosadas o expuestas valora protección solar específica para perros antes de una exposición clara.
  • Picor o brotes repetidos consulta con tu veterinario para valorar si hay una base alérgica.

“Fácil de bañar” no significa “difícil de irritar”. En el dálmata esa diferencia importa mucho.

6. Pit Bull / American Staffordshire Terrier

Este grupo suele llegar a consulta por lo mismo. Picor, vientre rojo, ingles irritadas, patas castigadas y temporadas en las que la piel parece no descansar. Su manto brillante y corto deja muy pocas zonas “protegidas” frente al roce o la exposición.

Aquí la estrategia tiene que ser muy concreta. Menos cosmética decorativa y más rutina barrera.

Rutina útil para pieles reactivas

El vientre y la zona inguinal merecen protección cuando el perro pasa tiempo al sol o se tumba sobre superficies calientes. En perros muy activos, las almohadillas también piden cuidados frecuentes, no solo cuando ya hay grieta visible.

En pieles con tendencia al picor, un champú calmante bien elegido puede ayudar. Lo que no ayuda es cambiar de producto cada semana porque el dueño busca una solución inmediata.

  • Antes de exposición solar protege vientre y zonas con menos pelo.
  • Tras paseos intensos revisa almohadillas y aplica un cuidado de rápida absorción.
  • Si hay picor ambiental limpia patas e ingles para retirar irritantes externos.
  • En brotes recurrentes trabaja con tu veterinario una rutina estable y no impulsiva.

En estas razas veo mucho abandono de rutina por cansancio. Tiene sentido. Pero cuando el cuidado se simplifica a pocos pasos bien elegidos, el mantenimiento mejora bastante.

7. Weimaraner

El weimaraner tiene una piel que no perdona la brusquedad. Su pelo corto, liso y claro expone mucho la superficie cutánea, y eso se nota en perros que corren, salen al campo o viven con baños mal planteados.

Si tuviera que resumir el enfoque en una frase, sería esta. Protege más y frota menos.

Qué hago priorizar

Primero, evitar limpiadores agresivos. Esta raza no suele llevar bien el exceso de detergencia ni los baños por rutina estética. Segundo, sellar hidratación después del baño cuando la piel queda áspera o sin elasticidad.

El otro punto olvidado son las almohadillas. Es un perro atlético. Si corre con frecuencia, las patas sufren aunque el manto siga impecable.

  • Baño usa fórmulas suaves y aclara sin dejar residuo.
  • Después del baño incorpora un acondicionador si notas piel tirante.
  • Actividad física alta cuida almohadillas con constancia.
  • Sol presta atención a zonas claras y poco cubiertas.

En consulta digo mucho esto: el weimaraner puede verse limpio y, aun así, tener la barrera cutánea castigada.

Ahí está la trampa del pelo corto brillante. Da sensación de salud incluso cuando la piel está empezando a resecarse.

8. Pug (Carlino)

El pug es una raza adorable y dermatológicamente exigente. El pelo corto no complica tanto como su anatomía. Los pliegues nasales y faciales concentran humedad, y cuando el cuidado llega tarde, aparecen irritación, mal olor y dermatitis por roce.

Un adorable perro de raza pug con pelaje corto sentado sobre una superficie suave y clara.

En esta raza no conviene esperar a “verlo muy mal”. El mantenimiento diario marca la diferencia.

El ritual que sí merece la pena

La arruga de la nariz y los pliegues de la cara deben revisarse cada día. Si hay humedad atrapada, hay que limpiar y secar. Si solo limpias, dejas el problema a medias. Si solo secas, dejas suciedad e irritantes.

La zona del lagrimal también suele necesitar atención. El flujo constante humedece piel y pelo corto de alrededor, y esa mezcla irrita con facilidad.

  • Pliegues nasales limpieza diaria suave, sin fricción agresiva.
  • Secado termina siempre dejando el pliegue seco.
  • Lagrimal limpia con producto específico si hay humedad constante.
  • Baño elige fórmulas compatibles con piel sensible y uso controlado.

Este vídeo resume bien por qué el cuidado de la cara no puede improvisarse:

Lo que no funciona en el pug es “dejar que ventile solo”. Los pliegues no se gestionan solos.

9. Jack Russell Terrier

El jack russell mezcla dos factores que complican la piel. Mucha actividad y poca pausa. Son perros que recorren mucho terreno, se exponen a superficies abrasivas y llegan a casa todavía con ganas de seguir.

En ellos suelo recomendar una rutina postpaseo muy concreta. Breve, repetible y sin residuos pegajosos.

En qué me fijaría cada semana

Las almohadillas son el primer filtro. Si están ásperas, con microgrietas o zonas blanquecinas, toca actuar antes de que aparezca la cojera o el lamido persistente.

También conviene revisar patas e interdigitales. En perros que pisan hierba, tierra y zonas urbanas, ahí se quedan irritantes ambientales que luego provocan rascado y mordisqueo.

  • Tras cada salida intensa revisa almohadillas.
  • Si están secas usa una crema-mousse reparadora de absorción rápida.
  • Patas e interdigitales limpia para retirar alérgenos y suciedad.
  • Si se rasca mucho usa un spray calmante como apoyo mientras el veterinario identifica la causa.

En esta raza, esperar a ver una lesión grande suele ser un error. Los signos tempranos son pequeños. Lamido repetido, ligera rojez entre dedos o rechazo a ciertas superficies.

10. Perros mestizos de pelaje corto

Una parte muy importante de las consultas dermatológicas no llega con una raza pura, sino con un mestizo de pelo corto. En la práctica clínica eso cambia el enfoque. Aquí no sirve anticipar un problema por etiqueta racial. Hay que leer la piel del perro que tienes delante.

Un mestizo puede heredar una barrera cutánea estable o una tendencia clara a la irritación, al prurito o a la sequedad plantar. Por eso conviene empezar con una rutina dermocosmética conservadora y ajustar según respuesta. Es la forma más segura de detectar qué le sienta bien sin provocar brotes por exceso de productos.

Cómo construir una rutina útil desde el primer mes

Empieza con pocas variables. Un limpiador suave, un cepillado correcto y revisión semanal de zonas clave: vientre, axilas, ingles, pabellones auriculares, espacios interdigitales y almohadillas. Si aparece enrojecimiento, olor, descamación fina o lamido repetido, ya hay información clínica suficiente para corregir la rutina antes de que la lesión avance.

Aquí la constancia vale más que hacer muchas cosas de golpe.

También recomiendo registrar cambios con fotos tomadas siempre con la misma luz. En perros mestizos esto ayuda mucho, porque los empeoramientos suelen ser graduales y el propietario los detecta tarde. Dos imágenes del vientre o de las patas con 2 o 3 semanas de diferencia permiten ver si el producto calma, reseca o simplemente no está aportando nada.

  • Rutina inicial. Usa pocos productos y fórmulas suaves, con buena tolerancia cutánea.
  • Lectura de la piel. Vigila picor, rojez, mal olor, caspa fina, grasa excesiva y lamido.
  • Cepillado. Retira pelo suelto, polvo y alérgenos de superficie sin castigar la barrera cutánea. Si tienes dudas sobre frecuencia o tipo de herramienta, consulta esta guía del cepillo para perros de pelo corto y piel sensible.
  • Ajuste estacional. Anota si la piel empeora con calor, humedad, césped, baños frecuentes o calefacción.

Desde el punto de vista dermocosmético, los mestizos de pelo corto suelen responder bien a rutinas simples y bien ejecutadas. Si la piel está equilibrada, mantén. Si aparecen señales de intolerancia, reduce pasos y revisa con tu veterinario qué componente está fallando. En productos de apoyo, conviene priorizar soluciones concretas, como un champú suave, un spray calmante o una mousse reparadora para almohadillas, en lugar de acumular cosméticos sin un objetivo claro.

Comparativa: 10 razas de perros de pelo corto

Raza Complejidad de cuidado 🔄 Requerimientos ⚡ Resultados esperados 📊⭐ Casos de uso ideales 💡 Ventajas clave ⭐
Labrador Retriever Moderada: muda estacional alta y baños regulares ⚡ Cepillado semanal, champú dermatológico, limpieza de oídos, cuidado de almohadillas 📊 Menos caída y menos episodios de dermatitis; ⭐⭐⭐⭐ 💡 Familias activas y equipos de trabajo que mantienen rutinas Temperamento familiar y buena respuesta al grooming
Boxer Alta: piel muy sensible y pliegues faciales ⚡ Productos naturales, protector solar, limpieza diaria de pliegues 📊 Menos irritación y menor riesgo de infecciones; ⭐⭐⭐ 💡 Dueños que prefieren fórmulas naturales y vigilancia dermatológica Pelaje fácil de cepillar y respuesta a tratamientos localizados
Bulldog Francés Muy alta: múltiples pliegues y orejas vulnerables ⚡ Limpieza diaria de pliegues, limpiador de oídos, champú antifúngico 📊 Reducción de infecciones crónicas si se mantiene rutina; ⭐⭐⭐ 💡 Hogares dispuestos a higiene diaria y control veterinario frecuente Tamaño manejable y buena respuesta a higiene regular
Beagle Moderada: orejas largas y acumulación de suciedad ⚡ Limpieza de oídos 2-3x/semana, champú suave semanal, cuidado almohadillas 📊 Menor otitis y mejor salud de almohadillas; ⭐⭐⭐ 💡 Dueños activos que revisan orejas tras actividades y baños Pelaje fácil de mantener y receptivo a champús dermatológicos
Dálmata Moderada-alta: piel fotosensible y tendencia a manchas ⚡ Limpieza ocular diaria, protector solar, champú sin químicos 📊 Menos manchas y reacciones alérgicas; ⭐⭐⭐ 💡 Propietarios preocupados por hiperpigmentación y sol Pelaje claro facilita detección temprana de problemas
Pit Bull / AmStaff Moderada: vientre expuesto y tendencia a atopia ⚡ Protector solar, champú calmante, cremas para almohadillas 📊 Menos quemaduras y menor prurito con rutina constante; ⭐⭐⭐ 💡 Dueños activos que controlan alergias y protegen el vientre Pelaje muy corto y cambios cutáneos visibles rápidamente
Weimaraner Alta: piel delgada y muy sensible al sol ⚡ Protector solar frecuente, champú vegano, acondicionador humectante 📊 Menos quemaduras y dermatitis por contacto; ⭐⭐⭐ 💡 Propietarios deportivos que previenen exposición solar Pelaje corto que facilita detección de problemas
Pug (Carlino) Muy alta: múltiples pliegues y ojos expuestos ⚡ Limpieza diaria de pliegues, limpiador lagrimal, champú antifúngico 📊 Menos infecciones de pliegues y otitis si se mantiene higiene; ⭐⭐⭐ 💡 Dueños comprometidos con rutina diaria y control ocular Tamaño pequeño facilita tratamientos y control frecuente
Jack Russell Terrier Moderada: alta actividad y desgaste de almohadillas ⚡ Cremas para almohadillas, champú suave, revisión post-paseo 📊 Menos grietas y menos episodios de dermatitis; ⭐⭐⭐ 💡 Dueños muy activos que inspeccionan patas tras salidas Pelaje manejable y buena respuesta a cuidados preventivos
Perros mestizos de pelo corto Variable: depende genética e historial ⚡ Evaluación dermatológica inicial, champú hipoalergénico, rutina consistente 📊 Mejora general con diagnóstico y rutina; ⭐⭐⭐ 💡 Adopciones y rescates con historial desconocido; empezar suave Vigor híbrido y buena respuesta a rutinas consistentes

¿Listo para la piel perfecta? Tu rutina personalizada te espera

La mayoría de listados sobre raza de perros pelo corto se quedan en la superficie. Nombran razas populares, recuerdan que el cepillado es sencillo y poco más. El problema es que ahí se pierde el matiz importante. Fácil de mantener no siempre significa fácil para la piel.

Ese vacío se nota mucho en España. Buena parte del contenido disponible insiste en la comodidad del manto corto, pero entra poco en por qué estos perros pueden quedar más expuestos al sol, al frío, a la suciedad y a los parásitos, y por qué algunas dermis son más sensibles, como recoge este artículo divulgativo sobre perros de pelo corto. También faltan rutinas realmente útiles para zonas concretas, algo especialmente relevante en almohadillas, hocico, vientre y áreas despobladas, una laguna que encaja con lo señalado en esta revisión sobre el cuidado práctico del pelo corto.

Eso cambia cómo hay que cuidar a estos perros. El objetivo no es bañarlos más. Es cuidar mejor las zonas que más sufren y adaptar la rutina a su exposición real. Un bulldog francés necesita control de pliegues. Un jack russell pide atención a patas e interdigitales. Un dálmata obliga a mirar sol y zonas claras. Un mestizo corto necesita observación antes que suposiciones.

También conviene recordar que la preferencia de muchos dueños va hacia soluciones de bajo esfuerzo. Purina destaca que muchas razas de pelo corto atraen a familias ocupadas porque normalmente no requieren aseo profesional regular y basta con cepillarlas suavemente una o dos veces por semana, una idea que conecta con el interés práctico que muestran los contenidos sobre razas pequeñas y medianas en este listado de perros pequeños de pelo corto. En dermocosmética, eso significa que suelen funcionar mejor las rutinas breves, los productos sin aclarado y los formatos cómodos para uso frecuente.

Incluso una raza tan icónica como el teckel ayuda a entender por qué seguimos hablando de variedades de pelaje dentro de una misma raza. Su historia moderna se consolida en Alemania, aparece en grabados y pinturas de caza desde el siglo XV, y el control formal de la raza arranca en 1840 con el primer estándar y el Deutscher Hunde-Stammbuch. En ese registro inicial se inscribieron ejemplares de pelo corto y pelo largo, mientras que la variedad de pelo duro se incorporó en 1890, tal como resume esta historia del teckel. Ese origen ayuda a entender por qué el pelo corto fue una base original de selección, no una nota secundaria.

Si quieres dejar de probar productos al azar, una evaluación guiada tiene mucho sentido. El test de piel online de Masco Beauty puede servir como punto de partida para construir una rutina dermocosmética según raza, tipo de piel y zonas problemáticas, especialmente si tu perro tiene picor, sequedad, grietas, lagrimal o pliegues.


Si tu perro de pelo corto tiene la piel sensible, se rasca, se lame las patas o notas sequedad en hocico, vientre o almohadillas, entra en Masco Beauty y haz su test de piel online. En pocos minutos puedes orientar una rutina más precisa y cómoda para el día a día.

Recomendado en este articulo

Crema almohadillas

Crema dermatologica de almohadillas

29,00 EUR Ver producto